Muchas empresas de este directorio hacen las dos cosas, pero son servicios distintos: cambia la frecuencia, la logística, cómo se cotiza y hasta la habilitación que hace falta. Si estás del lado de quien contrata, conviene tener clara la diferencia antes de pedir presupuesto.
Catering de eventos
Es un servicio puntual, para una fecha concreta y una cantidad de personas conocida. Se cotiza por persona y por evento. El proveedor arma el menú a medida, lleva personal, vajilla y a veces cocina en el lugar. La calidad se juzga esa noche y no hay revancha.
Viandas para empresas
Es un servicio recurrente: todos los días o algunos días de la semana, durante meses. Se cotiza por vianda, con un mínimo diario, y casi siempre con un contrato que fija el precio y su actualización. El menú rota en ciclos de tres o cuatro semanas para que la gente no coma siempre lo mismo.
Las diferencias que importan
| Catering de eventos | Viandas para empresas | |
|---|---|---|
| Frecuencia | Una vez | Diaria o semanal, continua |
| Cómo se cotiza | Por persona, por evento | Por vianda, con mínimo diario |
| Menú | A medida, fijo para esa fecha | Rotativo, en ciclos |
| Entrega | En el salón, con personal | En la empresa, en horario fijo |
| Cadena de frío | Menos crítica | Central: es lo que define el servicio |
| Contrato | Presupuesto y seña | Contrato con plazo y actualización |
Qué preguntarle a un servicio de viandas
- ¿Cuál es el mínimo diario? Muchos no bajan de 15 o 20 viandas.
- ¿Cómo llegan? Frías para calentar, calientes en conservadora, o en línea de servicio con personal.
- ¿Hasta qué hora se puede modificar el pedido? Es el punto que más fricción genera cuando falta gente.
- ¿Hay opciones vegetarianas, sin TACC o hipocalóricas? ¿Tienen el mismo precio?
- ¿Cada cuánto rota el menú y se puede ver el ciclo completo?
- ¿Cómo se factura y con qué frecuencia se actualiza el precio?
- ¿Qué habilitación bromatológica tienen y quién es el responsable técnico? En un servicio diario esto pesa mucho más que en un evento.
Lo que comparten
En los dos casos vas a querer ver una habilitación vigente, saber quién cocina y dónde, y tener un contacto directo para el día que algo falle. Y en los dos casos el precio más barato casi siempre significa menos gramos o menos servicio, no un proveedor más eficiente.
En el directorio hay empresas de las dos clases: buscá por ciudad y fijate en la ficha qué servicios ofrece cada una.